Una vez realizado el seguimiento de la maduración de la uva y determinado el momento óptimo de vendimia, en base a criterios enológicos ya establecidos, como acidez total, PH, azúcares, etc., se procede a la recolección que puede hacerse manual o mecánica.
Gracias a las nuevas tecnologías, el fruto obtenido entra en las mejores condiciones para su vinificación, evitando roturas del grano y posibles oxidaciones, respetando con ello la morfología inicial del fruto.
La uva recolectada durante el día es transportada a nuestras instalaciones en el menor tiempo posible y, para ciertas variedades y tipos de vinos a elaborar, la recolección tiene lugar cuando la temperatura es menos elevada para el fruto.
"...por ahora darme un pedazo de pan y obra de cuatro libras de uvas que de ellas no podrá venir veneno"